La industria nacional se encuentra en una encrucijada, avanzando a tres velocidades diferentes y complicando cualquier lectura homogénea del sector. Así lo señaló Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), en un diagnóstico preciso que revela la complejidad de la situación actual.
Preocupante situación de algunos sectores
Según Rappallini, la primera velocidad es la más preocupante, con sectores como textiles, calzado, metalmecánica, bebidas, autopartes y materiales de construcción que aún no han logrado recuperar los niveles de actividad de 2022. Estos sectores enfrentan caídas de hasta un 25%, lo que los ubica en una situación complicada y en riesgo de perder empleos debido a la apertura de las importaciones y los precios bajos en el mercado interno.
Sectores estabilizados y en proceso de recuperación
En contraste, la segunda velocidad agrupa a los sectores que se han estabilizado o están en proceso de recuperación, como el consumo masivo, la alimentación y la industria farmacéutica. Aunque no crecen con fuerza, al menos no retroceden, lo que ofrece un rayo de esperanza en medio de la incertidumbre.
Sectores en crecimiento por encima de 2022
Por último, la tercera velocidad es la más dinámica, con sectores como minería, refinación de petróleo y productos químicos experimentando un crecimiento por encima de los niveles de 2022. Estas industrias están vinculadas a recursos naturales o cadenas globales, lo que les brinda una demanda sostenida y una posición favorable en el mercado.
Propuesta de Rappallini para la industria tradicional
Rappallini ha propuesto extender la lógica del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) a los sectores manufactureros históricos, argumentando que los sectores comercializables necesitan condiciones globales para competir en el mercado internacional. Su propuesta busca proporcionar condiciones globales a los sectores expuestos a la competencia internacional y promover una política sectorial activa que diferencie a las industrias según su inserción en el mercado mundial.
Desafíos en el mercado laboral
Además de los desafíos en el ámbito industrial, Rappallini también ha alertado sobre la pérdida de puestos de trabajo en la industria, que se espera que continúe de forma constante a partir de 2023. Esta situación se agrava con la caída del salario real de los trabajadores industriales, que se ve afectado por el aumento de las tarifas de servicios públicos y el transporte.
En resumen, la industria nacional enfrenta retos significativos que requieren políticas claras y acciones concretas para impulsar su crecimiento y recuperación. La propuesta de Rappallini apunta a brindar a los sectores tradicionales las condiciones necesarias para competir a nivel mundial y garantizar la sostenibilidad y el desarrollo del sector industrial en Argentina.








