El sistema de seguridad social en salud se encuentra al borde del colapso, según un informe reciente de la CGT. La situación es crítica debido a la inflación de promesas en el Programa Médico Obligatorio (PMO) con un financiamiento limitado. Es urgente tomar medidas para ordenar la PMO y aumentar los subsidios, especialmente para aquellos con menores ingresos.
La flexibilización del principio de afiliación a la obra social de la actividad en la década de 1990 permitió la entrada de la medicina prepaga, lo que generó una competencia directa en el sistema. Sin embargo, en 2025 se puso fin a la derivación de contribuciones, lo que ha llevado a una crisis sistémica que va más allá de la incorporación de las prepagas.
Según el informe de la CGT, el sistema de obras sociales y prepagas tiene un promedio de recursos per cápita mensual de $67.525, pero el 67% de los afiliados está por debajo de esta cifra. El costo de la PMO se estima en $85,000 por mes, lo que evidencia una brecha financiera significativa. Además, con la incorporación de casi 2 millones de monotributistas al sistema, la situación se vuelve aún más compleja.
La PMO, creada en 1996 como una lista de prestaciones médicas básicas, ha ido ampliándose con el tiempo, incluyendo servicios sociales y protecciones judiciales. Sin embargo, la falta de financiamiento adecuado pone en riesgo la viabilidad del sistema.
Para recomponer el sistema, es fundamental restablecer la coherencia entre beneficios y financiación. Es necesario organizar la PMO y financiar servicios sociales como discapacidad, adicciones y salud mental a través del Estado. Las innovaciones en medicina deben ser evaluadas por la Comisión Nacional de Evaluación de Tecnología (CONETEC).
El objetivo es devolver a la PMO como un conjunto de beneficios médicos básicos y mejorar la financiación para aquellos con menores ingresos. Es crucial destinar el Fondo de Redistribución Solidaria (FSR) a incrementar los aportes per cápita de las familias más necesitadas en lugar de distribuirlo con criterios arbitrarios.
En resumen, el sistema de seguridad social en salud enfrenta desafíos importantes que requieren acciones inmediatas. Es fundamental alinear los beneficios comprometidos con el financiamiento disponible para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. ¡Es hora de tomar medidas concretas para salvar nuestro sistema de salud!








