En una inesperada reestructuración industrial, Tía Maruca ha cerrado su planta en San Juan, generando revuelo en el mundo empresarial. El foco se centra en la fábrica de Albardón, que solía ser uno de los pilares de su producción. La empresa tomó la decisión de dejar de operar en esa planta a finales del año pasado, entregando su gestión a otro grupo. Esta medida formó parte de una reestructuración más amplia que también incluyó el cierre de la planta de Chascomús en octubre, trasladando la producción a Luján, donde actualmente concentran la mayoría de su producción.
Pablo Tamburo, gerente general de Argensun Foods, propietaria de la marca, informó que la mayoría de los productos de Tía Maruca ahora provienen de su planta en Luján, mientras que mantienen la producción subcontratada en otras fábricas para ciertas líneas específicas. En relación a la planta de San Juan, aunque ya no está bajo el control de Argensun, sigue activa y enfocada en la producción de galletas saladas, con la introducción de una nueva línea de galleta de salvado por parte de la nueva administración.
La reorganización industrial ha coincidido con una mejora significativa en el negocio, con un aumento mensual en el volumen de ventas y señales claras de recuperación. Argensun ha trabajado en reconstruir su red comercial, buscando recuperar terreno en distribución, mayoristas y supermercados nacionales y provinciales, tras la quiebra preventiva de 2019. El mercado ha respondido positivamente, agotando los productos en menos de dos semanas y generando un crecimiento de más del 20% en el segmento de galletas especiales.
En medio de este crecimiento, la empresa se enfrenta al desafío de incrementar su capacidad productiva en Luján y trabajar en colaboración con otras fábricas para ampliar la producción de la marca. La financiación sigue siendo un punto crítico, con la necesidad de sanear los pasivos heredados y reinvertir para sostener la expansión. Por otro lado, Tía Maruca aún se encuentra en concurso, con dos años para completar el pago de sus deudas.
El plan para el 2026 incluye mantener la expansión en el mercado local y volver a exportar, retomando mercados como Chile, Estados Unidos y Uruguay, en los que la empresa había tenido presencia antes de la crisis financiera. Con esta nueva etapa, Tía Maruca busca consolidarse nuevamente como una marca líder en el mercado de galletas y expandir su alcance a nivel internacional.







