Reforma integral en el mundo empresarial: simplificación y modernización en marcha
En un contexto donde la digitalización y la tecnología avanzan a pasos agigantados, el Congreso ha presentado un proyecto de modificación de la antigua ley de sociedades (19.550) con el objetivo de simplificar los procedimientos corporativos. Por otro lado, la Inspección General de Justicia ha aprobado un sistema simplificado de presentación de los balances de las empresas. Estas medidas buscan adaptar la normativa a la economía actual, marcada por la revolución tecnológica y la aparición de nuevas formas de hacer negocios.
El proyecto de reforma de la ley general de sociedades, recientemente presentado en el Senado, es el resultado de más de dos años de trabajo de equipos técnicos del Ministerio de Justicia, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, la Secretaría Jurídica y Técnica y especialistas de todo el país. La propuesta incluye una reconstrucción integral del régimen corporativo a través de un nuevo organismo regulador que se organiza en torno a cinco ejes fundamentales.
Entre las principales novedades de este proyecto se encuentra la constitución totalmente digital de las empresas, la creación de un fichero público para cada empresa, un Registro Nacional de Empresas y la digitalización de libros societarios y contables. Además, se modernizan los tipos corporativos, se flexibiliza la operación de LLC y sociedades cerradas, se integran las sociedades por acciones simplificadas (SAS) en un régimen general único y se incorporan nuevas herramientas vinculadas a la innovación tecnológica, como los Organismos Autónomos Descentralizados (DAO).
Una de las críticas que llevaron a una parálisis en la operación de las SAS estuvo relacionada con su presunto uso para delitos económicos. Sin embargo, el proyecto busca garantizar que la desregulación no descuide los controles mínimos del Estado para prevenir actividades ilícitas. En este sentido, la Inspección General de Justicia ha aprobado la Resolución General 9, que reforma integralmente el régimen de presentación de estados financieros de empresas, asociaciones civiles y fundaciones, eliminando trámites presenciales y requisitos de papel que no se habían revisado durante décadas.
Desde la entrada en vigor del nuevo régimen, las entidades presentarán sus estados financieros de forma digital, sin soporte magnético, sin formularios impresos por duplicado y sin certificaciones notariales de firmas. La reforma abarca todo el universo de entidades supervisadas y busca simplificar y agilizar los procesos, brindando mayor transparencia y eficiencia en la presentación de la información financiera.
En conclusión, la reforma integral en el mundo empresarial busca adaptar la normativa a los desafíos y oportunidades que presenta la economía actual. Con medidas que promueven la digitalización, la simplificación de trámites y la modernización de los tipos corporativos, se busca impulsar la innovación y facilitar el desarrollo de las empresas en un entorno cada vez más dinámico y competitivo.







