La Aduana revoluciona la forma de exportar con un nuevo sistema digital
La Aduana ha dado un paso importante hacia la modernización con la implementación de un nuevo modelo de inspección más digital para ciertos exportadores. Gracias a la resolución ARCA, se ha reglamentado el procedimiento de “Exportación Vigilada”, una modalidad que permite realizar parte de los controles aduaneros de forma remota a través de cámaras y sistemas de monitoreo remoto.
Esta medida tiene como objetivo principal agilizar las operaciones de exportación que se realizan desde plantas industriales y centros de producción. La idea es reducir la necesidad de intervenciones presenciales durante el proceso de consolidación de carga. Sin embargo, es importante destacar que esto no significa una eliminación de los controles. El monitoreo remoto coexistirá con las verificaciones tradicionales y la Aduana conservará la facultad de exigir controles presenciales cuando detecte inconsistencias o riesgos operativos.
Para adherirse a este nuevo régimen, las empresas interesadas deberán solicitar formalmente su afiliación ante la Aduana a través del Sistema Informático de Trámites Aduaneros (SITA). Deberán completar el formulario OM 2295 y enviarlo a la aduana de jurisdicción junto con la documentación requerida. Una vez presentada toda la documentación, la Aduana tendrá un plazo máximo de 60 días hábiles administrativos para emitir una respuesta, la cual se notificará electrónicamente al exportador a través del Sistema de Comunicación y Notificación Electrónica Aduanera (SICNEA).
Una vez habilitado, el operador deberá gestionar sus propios sellos aduaneros, adherirse a los servicios informáticos proporcionados por ARCA y cumplir con los requisitos tecnológicos necesarios para permitir el seguimiento remoto de las operaciones. Este nuevo sistema de exportación monitoreada está diseñado para exportadores que realicen operaciones desde sus propias plantas o establecimientos de producción y que cumplan una serie de requisitos operativos y tecnológicos.
El control remoto funciona de la siguiente manera: una vez incorporada al régimen, la empresa podrá realizar la consolidación de mercancías en planta bajo supervisión remota de la Aduana. El exportador deberá poner a disposición imágenes de vídeo de la carga antes de la presentación del permiso de envío y conservar esos registros durante un período de cinco años. Un guardia aduanero supervisará de forma remota el acondicionamiento y estiba de la mercancía, autorizando el inicio de la carga si los controles son satisfactorios.
Es importante mencionar que la posibilidad de acceder a este régimen no será automática. La aduana evaluará caso por caso y considerará aspectos relacionados con el tipo de mercancía, la infraestructura disponible y las condiciones de operación del establecimiento. Además, el monitoreo remoto no reemplaza completamente la inspección tradicional, ya que cualquier inconsistencia operativa o problema técnico puede dar lugar a la interrupción del monitoreo remoto y la vuelta a la supervisión presencial.
En conclusión, este nuevo sistema de exportación digital promete simplificar los procesos logísticos y acelerar los movimientos de carga para las empresas exportadoras. La Aduana busca mantener la capacidad de inspección a través de herramientas digitales, registros audiovisuales y mecanismos de trazabilidad, asegurando un control efectivo de las operaciones de exportación.








