El gobierno nacional avanza en Diputados con un proyecto que modifica el régimen de Subsidios al gas para la “zona fría”, una política que desde 2021 amplió significativamente el número de hogares beneficiados y que ahora La gestión de Javier Milei busca, según explican, centrarse.
La iniciativa pretende reducir el universo alcanzado, concentrar los descuentos en regiones de frío extremo y limitar el beneficio principalmente a usuarios vulnerables. Según datos oficiales, unos 1,6 millones de personas perderían el subsidio actual, mientras que otros 1,8 millones lo mantendrían dentro del nuevo esquema segmentado.
El oficialismo sostiene que el actual sistema “se desnaturalizó” tras la ampliación impulsada durante el gobierno de Alberto Fernández, cuando el régimen pasó de abarcar principalmente la Patagonia, Malargüe y zonas de la Puna a incorporar zonas del centro del país y grandes conglomerados urbanos.
¿Qué es el régimen de “zona fría”?
El sistema fue creado originalmente para compensar el mayor consumo de gas en regiones con temperaturas extremas, especialmente en la Patagonia. El beneficio fue financiado por un fondo fiduciario alimentado con un recargo en las facturas de gas de todos los usuarios del país. Hasta 2021, el plan subsidiaba alrededor del 50% de la tarifa en zonas de baja temperatura y tenía un alcance relativamente limitado.
Sin embargo, la ley impulsada por Máximo Kirchner Amplió enormemente el mapa de cobertura y acercó el régimen a casi la mitad de los usuarios residenciales conectados a la red de gas.
Qué cambia con el nuevo proyecto
Continúa el avance de la recomposición tarifaria impulsada por el Gobierno y la progresiva retirada de subvenciones. Las tarifas volvieron a desligarse de la inflación mientras el IPC interanual ronda el 34%, la canasta de servicios públicos del AMBA ya acumula un aumento del 50%, impulsada especialmente por el transporte, la electricidad y el gas.
Pero el cambio central es que el Gobierno quiere volver a un esquema más centrado geográfica y socioeconómicamente. La propuesta mantiene la subvención para: Patagonia, Malargüe, zonas de la Puna, y hogares vulnerables. En cambio, millones de usuarios incorporados desde 2021 bajo criterios más amplios perderían el beneficio.
Además, el subsidio ya no se aplicaría a la totalidad de la factura y solo cubriría el consumo de gas natural medido en metros cúbicos. Es decir: el descuento ya no cubriría los cargos fijos ni otros componentes tarifarios.
Quién seguirá teniendo subsidio
El proyecto mantiene asistencia para: hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas; personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD); veteranos de Malvinas; y beneficiarios del Registro Nacional de Barrios Populares. Según explica el Ministerio de Energía, estos usuarios recibirán descuentos que podrían superar el 75% durante el invierno.
El nuevo esquema también incorpora subsidios para botellas, cilindros y gas propano a granel en regiones sin acceso a redes de gas natural.
El argumento económico del Gobierno
La Casa Rosada sostiene que la ampliación de 2021 generó un fuerte desequilibrio financiero. El fondo que apoya al régimen se financia con un recargo a las facturas del gas. Ese aporte pasó del 5,3% al 7,5% después de la ampliación, pero aun así —según el oficialismo— ya no alcanzó para cubrir el costo total del programa.
En los fundamentos del proyecto, el Gobierno afirma que el régimen acabó incluyendo viviendas “sin los correspondientes criterios de vulnerabilidad económica” y que ello incrementó significativamente el coste fiscal del sistema. La estimación oficial es que la reforma podría generar ahorros de entre 200.000 y 460.000 millones de dólares anuales.
El secretario de Coordinación Energética y Minera, Daniel González, consideró que es una “aberración” el régimen de “Zona Fría” que subsidia a ciertas regiones del país. “Es una aberración lo que está vigente, hay zonas definidas como zonas frías que en realidad son templadas y, donde se subsidia al resto del sistema que no tiene zonas frías, sin importar el tipo de consumidor”, dijo el funcionario.
González destacó: “Proponemos regresar a la zona fría patagónica original y subsidiar el consumo, no vamos a subsidiar impuestos ni el cargo fijo sino el M3 efectivamente consumido”.
El otro lado es el peso de los servicios en las cuentas de los hogares. Según el IIPE, la canasta de servicios públicos ya representa el 14,1% del salario promedio registrado en el AMBA. Hace un año esta relación era considerablemente más favorable: con un salario promedio se podían cubrir 8,6 canastas de servicios; ahora apenas alcanza para 7,5. Aunque el principal factor de presión sigue siendo el transporte, el recorte de subsidios tendrá un impacto negativo en miles de hogares.
En resumen, el proyecto de modificación del régimen de Subsidios al gas para la “zona fría” propuesto por el gobierno nacional busca concentrar los descuentos en regiones de frío extremo y limitar el beneficio principalmente a usuarios vulnerables. Esta medida, que afectaría a 1,6 millones de personas, busca corregir el desequilibrio financiero generado por la ampliación del programa en 2021 y generar ahorros significativos para el Estado.







